lunes, 6 de octubre de 2014

Por la espina dorsal de la Gran Vía...


... derrapa una sirena, de la Policía. 


Nos acostumbramos a ver el asfalto levantado allá donde mirásemos.
Nos acostumbramos a la basura que no se limpiaba.
Nos acostumbramos a bajar los decibelios de los conciertos.
Nos acostumbramos a la falta de músicos callejeros.
Nos acostumbramos a la mendicidad.
Nos acostumbramos a las detenciones.
Nos acostumbramos a los antidisturbios.
Nos acostumbramos a callar.

A mirar hacia otro lado.
Al silencio.


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